martes, 14 de julio de 2009

Mas punto cruz flores



Mi pasatiempo-punto cruz



Aqui les dejo algunos cuadritos que hice, a ver si les gusta, a mi me gustan :), todavia no las pude enmarcar.

sábado, 11 de julio de 2009

EL CICLON CAMPEON



La mitad mas uno del pais estuvo de fiesta, sufrimos pero ganamos la copa, una vez mas salimos campeones luchando hasta el ultimo minuto, los jugadores demostraron su amor a la camiseta y nos dieron una gran alegria.

domingo, 28 de junio de 2009

Marcos de Brix

Marquitos, siempre estarás en el corazón de todos los paraguayos.




domingo, 21 de junio de 2009

Este es el poema que le dedico un amigo a mi papà a poco de descubrirse su enfermedad, lastimosamente no se el nombre de esta persona.
Asi lo veian a El.
"Esas manos. Esas manos de sangre en la herida que por mi culpa se la hicieron…. Esas manos hoy curan mi herida. Esos ojos, aquellos que un dia yo cegara… Hoy me devuelven la luz.
Y en sus pies, las llagas de un largo transitar, marcan las huellas… Las huellas que yo he de seguir, las huellas de un amigo
De mi amigo jesus.
Dr. ese amigo me recuerda a ud.
30-VII-87"

Mi papa-GRANDE PA!

Esta es la foto de mi papà cuando hizo su Primera Comunión, hoy en el dia del Padre se me ocurrio subir esta foto porque es asi como lo recuerdo a el, con un rostro de angel y corazón de niño. Se dice que las personas buenas mueren mas pronto porque cumplen su misión en la tierra mas rapido que otras, y yo creo realmente eso. Dios lo llamo para estar a su lado hace veintiun años y el recuerdo que nos dejo a toda nosotros, a su esposa, a sus hijos, amigos, hermanos de la comunidad es la de una persona que hacia todo lo posible para seguir los pasos "su amigo Jesus", tenia un corazón exageradamente noble, al extremo, no tenia malda en el corazón, nos transmitio con su propia vida los valores de la honestidad, respeto, fidelidad, compañerismo, hasta ahora sus antiguos compañeros de trabajo lo recuerdan como un gran hombre, cuando se le detecto cancer de los huesos supo llevar ese sufrimiento como un verdadero cristiano, sus hermanos no lo abandonaron ni un dia, todas las noches venian a rezar visperas con el, y el hasta el ultimo dia rezo y canto los salmos, durante su corta enfermedad, cinco meses, solia repetir una y otra vez que iba a resucitar, no me puedo olvidar de ese testimonio de Fe, una noche antes de morir se despidio de todos nosotros bendiciendonos.
Estoy mas que segura que El esta disfrutando de un rico "terere" junto a Dios, esta festejando con una "festichola" con los angeles el dia del Padre, bailando y cantando a todo pulmon y velando por nosotros para que un dia podamos encontrarnos con el en el cielo.
Gracias Papà Dios por habernos regalado un papà como Rogelio.
¡¡¡¡¡¡¡¡FELICIDADES PAPA!!!!!!!!! (PAPA DIOS Y PAPA ROGELIO)

sábado, 20 de junio de 2009

domingo, 14 de junio de 2009

Hacia donde se dirige este mundo?

Si ya no respetan a los sacerdotes católicos que defienden la vida..... a quien respetaran?.

domingo, 26 de abril de 2009

Chiquitunga

Maria Felicia de Jesus Sacramentado, mas conocida como Chiquitunga, nacio en Villarrica el 12 de enero de 1925 y regreso a la casa del Señor un domingo de pascua, el dia 28 de marzo del 1959, el 13 de diciembre de 1997 se inició su Proceso de Beatificación.
Esta es una de sus hermosas poesías dedicadas a "Su Amado"

Dejadme, que voy de prisa,
tengo cita con mi Amado,
que, si llego tarde a su lado,
ya en sus labios no brilla la risa.
Dejadme, que voy apurada
que estoy loca por llegar,
que no sea que el lugar
encuentre por otra ocupada.
Tengo que llegar a hora,
para sentarme a su mesa,
donde en vez de la cerveza
su sangre pura me ofrece;
y donde como manjar
ofrece a su ingrata amada
su cuerpo ya traspasado
de amor, de dolor y de paz.
Dejadme, que voy de prisa,
tengo cita con mi Amado;
dejadme, que voy apurada,
tengo prisa por llegar.
Villarrica, 25.5.1943

jueves, 26 de febrero de 2009

Homenaje a Monseñor Bogarin


MONSEÑOR JUAN SINFORIANO BOGARIN.
EL RECUERDO DE UN PARAGUAYO ILUSTRE A 60 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO
En coincidencia con el inicio de la Cuaresma, este miércoles 25 de febrero de 2009, es oportuno recordar a quien con justicia fue llamado “el reconstructor moral de la nación”, Monseñor Juan Sinforiano Bogarín, Obispo del Paraguay y Primer Arzobispo de la Santísima Asunción, al cumplirse este día, 60 años de su fallecimiento.-
Monseñor Bogarín, nace en Mbuyapey el 21 de agosto de 1863. La familia Bogarín tenía profundas raíces cristianas, contando entre sus ancestros con el propio San Roque González de Santacruz. De pequeño, Juan Sinforiano queda huérfano, al morir sus padres durante la Guerra contra la Triple Alianza. El 24 de febrero de 1886 fue consagrado sacerdote y en 1887, se convierte en cura párroco de la Catedral de Asunción.-
El 3 de febrero de 1895, Juan Sinforiano es consagrado Obispo del Paraguay. Era un tiempo de muchas dificultades, la nación apenas intentaba recuperarse del desastre de la guerra, el país se encontraba en una extrema pobreza, sin hombres, con una población disminuida y conformada en su gran mayoría sólo con mujeres y niños. La guerra no solamente había desvastado al Paraguay materialmente, sino también, cívica y moralmente.-
Y es en las puertas de la Guerra del Chaco, el 15 de agosto de 1930, cuando es elegido primer Arzobispo de la Santísima Asunción.-
Es en ese contexto, en donde resplandece el inmenso aporte de Mons. Bogarín a la Iglesia y a la Patria. Durante sus largos años de obispado, recorrió como ningún otro el país y conoció enteramente el carácter y la forma de ser del paraguayo. En sus famosas “giras pastorales” a caballo, a pie, en carreta o en tren recorrió más de 48 mil kilómetros de territorio nacional, celebró cerca de 11 mil matrimonios contrarrestando de esa manera la penosa relajación de costumbres producto de la guerra, llevó el sacramento de la confirmación a mas de 550 mil jóvenes, cerca de 500 mil comuniones y ordenó a 90 sacerdotes; todas estas cifras nos evidencian la fecunda labor de Mons. Bogarín.-
Gran aporte evangelizador también fueron las 66 cartas pastorales que dirigió a todos los paraguayos, muchas de ellas de notable y llamativa actualidad:
“La unión de todos es la primera cosa que nos pide la patria. Unión con sentimientos, unión con sacrificios, unión con esperanzas. Unamos nuestras fuerzas divididas, depongamos nuestros resentimientos políticos, y puestos de un lado todas nuestras miras personales y los egoísmos partidistas, sea nuestra única aspiración de ciudadanos el bien supremo de la patria que pide a todos sus hijos, paz, trabajo y abnegación”
Y en su última carta pastoral, escrita a escasos días de su muerte insistía:
“A mi modo de ver, la raíz del mal que nos aqueja consiste en que consciente o inconsciente identificamos nuestro amor propio con el amor a la Patria; y nuestros intereses personales con los intereses de la Patria; razón por la que no sabemos o no queremos sacrificar, llegado el caso, nuestras miras particulares en aras del bien colectivo, que es el bien de la Nación. Busquemos, pues, el engrandecimiento de nuestra Nación; ese engrandecimiento que se basa en la honestidad y la laboriosidad de los individuos, en la solidez y la dignidad de las familias, en la rectitud de los jueces, en la honorabilidad de los comerciantes, en la sabiduría de los maestros, en el fraternal amor de todos los paraguayos que trabajan con la mira puesta únicamente en el progreso incesante de la Patria amada. Todo esto, mis queridos hijos, nos lo dará la paz; todo esto nos lo arrebatarán el odio y la revuelta”
Destaca también en sus “apuntes”, el gran error de la persona que asume el poder político, olvidándose de sus conciudadanos y la búsqueda del bien común:
“Desde que ejerce algún cargo, sufre una especie de transformación; deja entrever marcada inclinación, facilidad para injusticias, arbitrariedades y abusos de poder. Como si el cargo desarrollara en él una gran dosis de orgullo o vanidad, basta que el gobierno lo nombre de autoridad, para sentir satisfacción inmensa, ponerse ufano, sin pensar en las obligaciones y responsabilidades inherentes al cargo que ocupa. Mira la posición que ocupa, no como una carga que le obliga a mantener el orden público y a hacer cumplir las leyes, sino como un privilegio que le faculta a hacer imperar su voluntad y a satisfacer sus caprichos”
Mons. Bogarín amó inmensamente, con su vida, al Paraguay y a la Iglesia. Con dolor vio a la nación desangrarse en guerras civiles y revoluciones inútiles para la verdadera construcción de la Patria, conoció sus penas y temores; pero a la vez, siempre destacó e hizo sentir y recordar a los paraguayos y paraguayas su grandeza, la solidez de sus valores, su fe y raíces cristianas.
La Providencia se encarga de poner en la historia de los pueblos, en el tiempo oportuno a las personas oportunas. El Espíritu Santo nos donó a todos los paraguayos durante sus 63 años de sacerdocio y 54 años de obispado a un verdadero héroe nacional, rebosante de santidad. Le toco vivir como pastor junto a su pueblo momentos sumamente difíciles de la vida nacional, una posguerra dura y penosa, numerosas discordias fratricidas, una nueva guerra a la cual se sumía la pobre nación, y en todos esos instantes supo tener la palabra de fe, conciliadora y de esperanza para el pueblo. Qué difícil hubiese sido un Paraguay sin Juan Sinforiano Bogarín durante todos esos años.-
No en vano, al tiempo de su muerte, Bogarín se ganó el mérito de ser llamado por sus compatriotas como el “reconstructor moral de la nación” o el “pacificador del Paraguay”, fue un hombre totalmente consagrado a Dios, a sus hermanos y al destino del país.-
La presencia activa de Mons. Juan Sinforiano Bogarín en el escenario nacional y eclesial, fue determinante para el futuro del país. Murió a los 85 años de edad, el 25 de febrero de 1949. Su figura y el testimonio de vida de un gran pastor continúa iluminando la historia de la Iglesia en el Paraguay y motivando a obispos y sacerdotes a trabajar por el pueblo y con el pueblo en dimensión de esperanza.-

Mons. Pastor Cuquejo, Arzobispo de la Santisima Asunción.
Asunción, Paraguay, 25 de febrero de 2009